Abril, mayo, junio y octubre ofrecen la mejor mezcla de clima y espacio. Las máximas diarias se mueven entre 20 y 26 grados, y los días de lluvia van de unos ocho en abril a dos en junio. Julio, agosto y septiembre son los meses más concurridos y calurosos, con más colas en Belém y en el castillo. De noviembre a marzo los días son más frescos y húmedos, pero los lugares están tranquilos y la luz es buena.
Las máximas llegan a unos 19 grados en marzo y 23 en mayo. Llueve entre 6 y 8 días al mes, y a menudo es un chaparrón corto. La afluencia crece a lo largo de la estación.
Qué ropa llevar: Lleva capas, un impermeable ligero y calzado con agarre para el empedrado mojado.
Verano
De 18 a 28 °C · unos 1 días de lluvia al mes
En julio y agosto la máxima media ronda los 28 grados, con muy poca lluvia y muchos días secos y soleados. El centro histórico se llena de visitantes, y las cuestas se sienten más calurosas de lo que marca el termómetro.
Qué ropa llevar: Viste algodón ligero, gorra y protector solar, y lleva una botella reutilizable.
Otoño
De 15 a 23 °C · unos 7 días de lluvia al mes
Septiembre sigue siendo cálido, en torno a 27 grados, y la lluvia vuelve en octubre y noviembre, con unos 9 o 10 días al mes. Las colas se acortan en octubre.
Qué ropa llevar: Lleva capas ligeras y un chubasquero, y calzado que seque rápido.
Invierno
De 9 a 16 °C · unos 9 días de lluvia al mes
Las máximas rondan los 15 o 16 grados y las mínimas los 9, y diciembre y enero tienen unos 10 días de lluvia cada uno. La ciudad rara vez pasa frío, pero los días mojados son habituales y las colas son cortas.
Qué ropa llevar: Trae un abrigo, una capa impermeable y calzado con suela antideslizante.
Si llueve
La lluvia vuelve resbaladizas las callejuelas empedradas de Alfama y del Barrio Alto, y los tranvías van lentos. Aun así hay buenas opciones cubiertas para llenar un día: el Museo Gulbenkian, el Oceanário, el Monasterio de los Jerónimos, el Panteón Nacional y la catedral. El Time Out Market sirve para una comida larga, y las ruinas del Carmo están medio abiertas al cielo, así que déjalas para un rato sin lluvia.
En las tardes de verano el castillo, la Plaza del Comercio y el paseo de Belém casi no tienen sombra. En un agosto medio la máxima pasa de 30 grados unos 10 días, así que empieza temprano las visitas al aire libre. Pasa las horas más calurosas, de 13:00 a 17:00 más o menos, en un museo o en una comida larga, y vuelve a los miradores al caer la tarde.